Antes y después de descubrir cómo mi PMDD afectaba mi TDAH
Transformé mi vida y tu también puedes hacerlo
Durante años viví atrapada en un ciclo que no entendía. Había días en los que mi TDAH parecía “manejable” y otros en los que todo se derrumbaba: proyectos que dejaba a medias, relaciones que se desgastaban, emociones que se desbordaban. Yo pensaba que era falta de disciplina, que necesitaba esforzarme más, pero en el fondo me sentía cada vez más culpable y agotada.
Lo que no sabía era que no era “solo” mi TDAH. Mi PMDD (Trastorno Disfórico Premenstrual) intensificaba cada síntoma: la ansiedad, la falta de concentración, la autocrítica, el miedo al fracaso. Esa combinación era devastadora, y me hacía creer que había algo roto en mí. Como saben, casi no hago estos posts gratis, pero hoy estamos celebrando que ya somos 20K en instagram.
El punto de quiebre
Recuerdo un mes en el que mi ciclo y mis síntomas de TDAH chocaron con tanta fuerza que sentí que estaba perdiendo el control de mi vida. Estaba cansada de intentarlo todo: agendas, rutinas, terapias que no consideraban la realidad de mi cerebro ni de mis hormonas. Fue entonces cuando decidí mirarlo desde otro ángulo: ¿y si no era que “fallaba”, sino que necesitaba entender cómo se conectaban mi TDAH y mi PMDD?
La transformación
Descubrir esa conexión fue un antes y un después. Aprendí a mapear mis fases hormonales y a usarlas como guía, en lugar de luchar contra ellas. Empecé a aceptar que no todos los días de mi ciclo serían iguales, y eso cambió por completo mi relación con mi TDAH.
De repente, lo que antes era caos se volvió un mapa. Pude anticipar mis días de claridad y también preparar estrategias para los días en los que mi energía bajaba. Dejé de exigirme ser “constante” como si no tuviera TDAH. Y lo más importante: empecé a sentirme en paz conmigo misma.
La mejor inversión de tu vida
Una sesión de descubrimiento puede convertirse en la mejor inversión que hagas en ti mism@. ¿Por qué? Porque el verdadero retorno de inversión no se mide en dinero, sino en transformación:
Pasar de sentir culpa a experimentar claridad.
Cambiar la autocrítica constante por autocompasión y estrategias reales.
Dejar de sentir que tu vida se te escapa de las manos y recuperar la confianza en ti.
Ese cambio se refleja en tu trabajo, tus relaciones y tu bienestar diario. Lo que aprendes en una sesión no se queda ahí: se convierte en un recurso para toda tu vida.
Si te ves reflejad@ en mi historia, quiero invitarte a dar el primer paso. Reserva tu sesión de descubrimiento conmigo y empecemos a construir juntas/os un camino hacia más claridad, más equilibrio y menos culpa. Definitivamente la mejor inversión disponible de $140 DLS a solo $95 DLS reservando hoy (90 minutos de trabajo profundo que se pasan volando)

